MI NUEVO SUCCIONADOR DE CLÍTORIS

Ser madre soltera tiene sus múltiples complicaciones, y entre otras, disfrutar de momentos de intimidad y tiempo para las relaciones son algunas de ellas.

Pero además de mamá, soy mujer. Por este motivo estaba buscando algo específico para mí y mi vida íntima. Indagando por la red, tuve la suerte de encontrar una tienda erótica con unos precios bastantes apetecibles.


Cuando compro por Internet, valoro ciertos aspectos. Evidentemente, busco productos con una buena relación entre calidad y precio, pero esto no lo es todo en mis compras. Busco un buen trato entre comercio y comprador, no todos los vendedores ofertan un buen servicio tanto en la compra como en el posventa.

A la hora de comprar por Internet, valoro el servicio en el sentido más amplio de la palabra. Entrar en una página que esté mal diseñada, que el catálogo de productos no sea intuitivo o que su página no tenga una buena estructura y termine perdida, es algo que me resulta bastante incomodo.

Cuando por fin logras meter los productos en tu carrito de la compra, la forma de pago y las alternativas que te dan son aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar por Internet.

Algo que me gustaría resaltar, es que soy de Canarias. Existen muchos proveedores que no hacen envíos a Canarias, Ceuta o Melilla, debido al DUA (Documento Único Administrativo; soporte papel de la declaración de importación o exportación ante las autoridades aduaneras)


Buscaba un artículo en especial, quería un estimulador de clítoris ¡pero... no cualquiera me vale!

Hasta hace un tiempo, quizás debido a la poca visibilidad de los juguetes eróticos en nuestras vidas, los juguetes para adultos tenían unos diseños muy toscos y desagradables. Gracias a la visibilidad de la sexualidad, a la liberación que poco a poco hemos conseguido las mujeres, ahora somos un público que sabemos lo que queremos y como lo queremos. Hoy por hoy, la industria de los juguetes eróticos ha avanzado, y cada día cuidan más sus diseños, materiales, formas...

Particularmente, me gustan que sean silenciosos (en mi caso era un requisito indispensable), y quería que fuera waterfroof para darme una ducha muy relajante